Capítulo Anterior
| Gonzalo Soltero | Próximo Capítulo
Primero capítulo
Primero capítulo
32
--¿Es él? --preguntó uno de los rubios.
--Sí, éste es nuestro hombre --respondió el botones.
Me miraron con incredulidad, con algo de reserva.
--¿Está lista la carga?
El taxista vietnamita estaba sentado sobre un pequeño arcón de madera. Se levantó y levantó después la tapa. Adentro había unos ladrillos color marrón.
--Dénle una dosis fuerte. La va a necesitar.
Tomó uno de los ladrillos y lo abrió por la mitad con la hoja de una navaja. Brotó un polvo fino, como arena del mar. En vez de blanco era azul. Sí, azul celeste.
Comments, Pingbacks:
No Comments/Pingbacks for this post yet...
This post has 13 feedbacks awaiting moderation...