Capítulo Anterior | Gonzalo Soltero | Próximo Capítulo
Primero capítulo
Primero capítulo
32
--¿Es él? --preguntó uno de los rubios.
--Sí, éste es nuestro hombre --respondió el botones.
Me miraron con incredulidad, con algo de reserva.
--¿Está lista la carga?
El taxista vietnamita estaba sentado sobre un pequeño arcón de madera. Se levantó y levantó después la tapa. Adentro había unos ladrillos color marrón.
--Dénle una dosis fuerte. La va a necesitar.
Tomó uno de los ladrillos y lo abrió por la mitad con la hoja de una navaja. Brotó un polvo fino, como arena del mar. En vez de blanco era azul. Sí, azul celeste.
Trackback address for this post:
http://www.interney.net/blogs/htsrv/trackback.php/27755 Comments, Trackbacks, Pingbacks:
No Comments/Trackbacks/Pingbacks for this post yet...
This post has 2 feedbacks awaiting moderation...